Te quedas dándole vueltas a las conversaciones, preguntándote si dijiste algo mal.
Sientes todo a flor de piel y estás cansada de que te hagan sentir que eres “demasiado intensa”.
Poner un límite te incomoda o te da miedo que los demás se enojen contigo.
Te sientes sola, incluso rodeada de gente que te quiere.
Ya hiciste terapia antes, pero sientes que algo de fondo sigue sin resolverse.
Te cuesta explicar lo que sientes en otro idioma y a veces no te sientes del todo comprendida.
Si te sientes identificada con aunque sea una de estas frases, podemos empezar por ahí.
La terapia puede ayudarte a sentirte más segura, más tranquila y presente, y más conectada contigo misma y con los demás.
Soy terapeuta, mamá de dos hijos y, como cualquiera, también estoy transitando los líos de la vida. Tengo licencia clínica en Florida (LCSW), matrícula en Ontario (RSW) y más de diez años de práctica clínica como trabajadora social. Trabajo desde una mirada sensible al trauma y me apoyo, según lo que necesites, en IFS (el trabajo con partes), el mindfulness y la autocompasión, entre otros enfoques.
Conmigo no tienes que fingir que estás bien, ni tener todas las respuestas, ni sostenerlo todo. Trabajo con calidez, compasión y curiosidad, siempre a un ritmo en el que te sientas segura. Podemos hacerlo en español o en inglés, como te resulte más cómodo.
Quince minutos por videollamada o por teléfono. Puedes contarme un poco de lo que te está pasando, o simplemente hacerme preguntas, incluso las incómodas. No hace falta completar ningún formulario antes de la consulta, y no te comprometes a nada.
Leo personalmente cada mensaje y respondo dentro del siguiente día hábil. Las sesiones son de lunes a jueves, siempre por videollamada.